Abnegación

Este cómic lo realicé para la sección «Por la igualdad y contra la violencia de género» de una nueva edición del Concurso Nacional de Cómics Ciudad de Dos Hermanas. No obtuvo ningún reconocimiento, algo que podría atribuirse a su final deliberadamente incómodo.
Desde hace tiempo pienso que muchas historias que abordan temas duros y los cierran con un final feliz acaban restándoles fuerza. Cuando el conflicto se resuelve de forma tranquilizadora, el espectador puede sentir que el problema ya está solucionado y que no requiere mayor implicación. El relato se cierra y, con él, también se cierra la preocupación.
En cambio, un final incómodo o incluso duro mantiene la tensión más allá de la última viñeta. Deja al espectador en un estado de inquietud que no se disipa fácilmente y que puede acompañarlo después, cuando se enfrenta a ese mismo problema en la realidad. Creo que esa incomodidad es precisamente lo que puede activar una mirada más crítica y una mayor capacidad de reacción.

BOCETOS