



Algunas ilustraciones para un proyecto personal de cuento que, probablemente, nunca vea la luz. En ellas he combinado fotografía propia con ilustración, creando escenas que mezclan lo real con lo imaginario. Cada imagen surge de experimentar con capas, texturas y elementos visuales, jugando con la superposición de personajes ilustrados que interactúan con el escenario y crean una mezcla entre lo real y lo imaginario.
Aunque el proyecto quizá nunca se publique, trabajar en estas ilustraciones me ha permitido explorar nuevas formas de narrar visualmente, ensayar estilos distintos y expresar ideas que difícilmente cabrían en palabras. Son, en cierto modo, un laboratorio personal de creatividad donde cada imagen cuenta su propia historia.